Escribo sobre el territorio en el que ocurren mis historias y sobre cómo se construye una novela negra por dentro: escenarios, oficio y las preguntas que me llevan de una novela a la siguiente.
Casi nadie se considera a sí mismo el malo de la historia. Eso me interesa muchísimo en la novela negra, y es una de las cosas que me ha enseñado el periodismo.