Cómo influye mi trabajo como periodista en mis novelas policiacas
Casi nadie se considera a sí mismo el malo de la historia. Eso me interesa muchísimo en la novela negra, y es una de las cosas que me ha enseñado el periodismo.
Escribo sobre el territorio en el que ocurren mis historias y sobre cómo se construye una novela negra por dentro: escenarios, oficio y las preguntas que me llevan de una novela a la siguiente.
Casi nadie se considera a sí mismo el malo de la historia. Eso me interesa muchísimo en la novela negra, y es una de las cosas que me ha enseñado el periodismo.
Cuatro novelas, cuatro crímenes y una misma obsesión: demostrar que un lugar aparentemente tranquilo puede esconder historias mucho más inquietantes de lo que imaginamos.
La lluvia no es una cuestión meteorológica: es una herramienta narrativa. Y la niebla, una forma de ocultar información. Por qué Galicia funciona tan bien para el género.
Hay lugares que aparecen en las novelas y otros que forman parte de ellas antes incluso de que el escritor se dé cuenta. En mi caso, ese lugar es Lugo.